Water-Y, el proyecto ecuatoriano que obtiene agua del aire.

Doménica Garzón, CEO de la startup sudamericana, quien actualmente realiza una pasantía de verano en el IMP de Astronomía, es finalista del Hult Prize, el concurso de emprendimiento social conocido como el Premio Nobel de los estudiantes.

18 de agosto de 2021

El proyecto surgió en 2017, meses después del devastador terremoto de 7,8 grados que dejó sin vida a casi 700 personas en Ecuador. El proyecto nació “para resolver las problemáticas en el acceso al agua limpia”. La física ecuatoriana, a punto de titularse, inició con la idea antes de entrar en el primer semestre en la Universidad de Investigación de Tecnología Experimental Yachay. Ahí formó el equipo que hoy funciona como la columna vertebral del proyecto: Ariel Cabrera, Cynthia Arias —ya no forma parte del proyecto— , Cristina Rubio, y Carlos Chipantiza. 

El artefacto, básicamente, toma la humedad del aire y la pasa de estado gaseoso a líquido a través de un prisma. La diferencia entre otros dispositivos del mercado y el de Water-Y es la nanotecnología. “Pusimos un recubrimiento con un nanomaterial orgánico. Esto hizo que incrementara la cantidad de agua que puede ser condensada del ambiente”, explica Garzón. Este proceso garantiza que el fluido sea limpio, ya que la condensación funciona como una especie de purificador. Los condensadores actuales de un metro cúbico producen cerca de 220 litros. Mientras que con el modelo que ha creado, con esa misma extensión se puede incrementar a 500 litros.

"Hasta ahora los condensadores que ya existían no eran eficientes en relación con la cantidad de energía que requieren. Lo innovador es la nanotecnología que hemos introducido". Ahora el proyecto está en busca de financiación. En la parte logística, el equipo de Garzón está en vías de lograr un convenio con una empresa peruana para que les den suficientes condensadores. “Estamos en proceso de un plan piloto para una comunidad cerca de donde se encuentra la universidad y en Galápagos”, amplía la física.