Descubrimiento IMP de Ecología Química

Encontraron una cueva con miles de huesos acumulados durante los últimos 7 mil años

26. Agosto 2021

Investigadores encontraron una cueva de hienas con "una alfombra" de huesos de al menos 14 tipos de animales, además de restos de seres humanos.

Arqueólogos del noroeste de Arabia Saudita han desenterrado una enorme colección de huesos que probablemente fueron almacenados por hienas durante los últimos 7.000 años.

Investigadores descubrieron los restos en el tubo de lava de Umm Jirsan en Arabia Saudita. Aumentar imagen
Investigadores descubrieron los restos en el tubo de lava de Umm Jirsan en Arabia Saudita.

Encontrados en el sistema de túneles volcánicos de Umm Jirsan (una extensa red de túneles formados por la actividad volcánica), los cientos de miles de huesos pertenecen a al menos 14 tipos de animales, entre los que se encuentran caballos, camellos, roedores e incluso humanos.

Los investigadores llevan investigando el yacimiento, situado en el campo de lava Harrat Khaybar del país, desde 2007. Pero sólo se aventuraron en las profundidades de la caverna hace unos meses.

Los hallazgos se publicaron recientemente en la revista Archaeological and Anthropological Sciences. Luego de analizar los cortes y marcas de las mordeduras, el autor principal Mathew Stewart, zooarqueólogo del Instituto Max Planck de Ecología Química, destacó que "las hienas son muy ávidas recolectoras de huesos, que transportan a las guaridas para ser consumidos en el momento, alimentar a las crías o almacenarlos para después".Además, señala que todos estos huesos se han ido acumulando durante los últimos 7.000 años, "lo que demuestra las excelentes condiciones para la preservación del hueso dentro del tubo de lava".

Para el estudio, el equipo analizó 1.917 huesos y dientes recuperados de la cueva, los cuales databan de una edad que oscilaba entre alrededor de 439 y 6.839 años, lo que sugiere "un largo uso del sistema de túneles de lava por parte de los carnívoros", que a pesar de ser solitarias y comer animales muertos, es posible que hayan llevado ahí a sus presas después de cazarlas.

Una señal clave de que las hienas fueron las responsables de la enorme pila de huesos fue la presencia de fragmentos de cráneos humanos. Estos mamíferos son conocidos por hurgar en las tumbas en busca de comida.

"Siempre es el cráneo el que sobrevive", explica Stewart. "Parece que [las hienas] no se interesan por los cráneos. Encontramos tal vez cinco o seis cráneos con marcas de roer en el sitio, pero sólo los cráneos. Nada más".