Descubrimiento IMP para la Ciencia de la Historia Humana

Arabia, el corredor verde que canalizó las primeras migraciones humanas

08 de septiembre de 2021

Ni siquiera las dunas perennes del desierto arábigo han estado ahí desde el inicio de los tiempos. Hace 400 mil años, el imponente desierto estaba repleto de vegetación con hipopótamos, ganado salvaje y humanos antiguos, según un estudio reciente del Instituto Max Planck para la Ciencia de la Historia Humana. Específicamente durante la Edad de Piedra, el ecosistema sirvió como un paraíso de descanso para los grupos migratorios de seres humanos, hace cientos de miles de años. Bajo la fuerza inexorable del cambio climático, sin embargo, ese oasis se perdió.

Los paleontólogos llevan décadas desentrañando la primera expansión original de los ancestros humanos. “Estamos sacando del anonimato a Arabia” en este gran periplo, explicó el profesor Michael Petraglia, coautor del estudio, publicado en la revista Nature. “Arabia era un cruce de continentes, el puente entre África y Eurasia”, agregó.  Hasta ahora, la teoría dominante era que la expansión de los primeros humanos fuera de África, en particular una primera gran oleada de Homo sapiens hace 60 mil años, se realizó por la costa de Levante, la cuenca mediterránea donde se encuentran ahora Israel, Líbano y Siria. Numerosos yacimientos de fósiles lo demuestran. Pero no se ha encontrado aún lo que se está buscando, explicó el profesor Petraglia, que recuerda que el Levante está siendo rastreado por los paleontólogos y arqueólogos desde hace un centenar de años.Hasta hace apenas una década, no se conocía ningún sitio arqueológico de más de 10 mil años en la península arábiga.

El sitio de Khall Amayshan 4 en el norte de Arabia Saudita, donde se encontró evidencia de repetidas visitas de los primeros humanos durante los últimos 400.000 años, asociado con los restos de lagos antiguos.
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El sitio de Khall Amayshan 4 en el norte de Arabia Saudita, donde se encontró evidencia de repetidas visitas de los primeros humanos durante los últimos 400.000 años, asociado con los restos de lagos antiguos.



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El trabajo, liderado por el Instituto Max Planck para la Ciencia de la Historia Humana de Jena y la Comisión del Patrimonio del Ministerio de Cultura saudí, documenta la presencia de humanos en Arabia desde hace 400.000 años, la más antigua hallada hasta ahora. Para Huw Groucutt, autor principal del estudio y director del Grupo de Investigación, este trabajo supone un "gran avance" para la paleontología porque confirma la importancia estratégica de la región y porque "demuestra que todavía sabemos muy poco sobre la evolución humana en amplias zonas del mundo y que aún nos esperan muchas sorpresas".

Los investigadores excavaron dos lugares: el yacimiento de Khall Amayshan 4 (KAM 4), enclavado en una hondonada entre grandes dunas, en el que encontraron pruebas de seis fases de formación de lagos; en cinco de ellas había herramientas de piedra fabricadas por humanos hace entre 400.000 y 55.000 años y pertenecientes a distintas culturas del Paleolítico.El otro lugar de excavación fue el oasis de Jubbah, 150 km al este, donde también se recuperaron herramientas de piedra de entre 200.000 y 75.000 años.

Entre los dos yacimientos, los investigadores hallaron dos tipos de tecnología achelense -asociada a homínidos anteriores como el Homo erectus- y tres con distintas formas de tecnología del Paleolítico Medio que incluyen hachas de mano y cuchillas. Los científicos también dataron los sedimentos de los yacimientos mediante técnicas de luminiscencia, que registran el tiempo transcurrido desde que la última vez que fueron expuestos a la luz, y vieron que cada ocupación coincidía con una época de aumento de lluvias.

También confirmaron que, si bien el clima en Arabia era árido, periódicamente tenían lugar eventos de aumento de las precipitaciones que obraban el milagro y convertían los desiertos en verdes praderas con lagos, humedales y ríos que brotaban por la mayor parte de Arabia, atrayendo a todo tipo de animales y también a los humanos. 


Un "hacha de mano" de 400.000 años hallada en Khall Amayshan 4.
 
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Un "hacha de mano" de 400.000 años hallada en Khall Amayshan 4.

 

Los hallazgos de Khall Amayshan 4 y de Jubbah revelan momentos de ocupación cortos con culturas materiales distintas, lo que sugiere que las poblaciones llegaron a la zona desde múltiples direcciones y lugares de origen e indica la existencia de poblaciones fuertemente subdivididas en el suroeste de Asia en esta época.

Además, las diferencias en la cultura material son tan grandes que indican que esa región fue ocupada por diferentes especies de homínidos a la vez, lo que significa que Arabia también pudo ser un lugar de conexión para diferentes grupos de homínidos de África y Eurasia, concluyen los autores.