Cómo las aves terrestres cruzan el océano abierto  

Las aves migratorias eligen rutas con las mejores condiciones de viento y elevación, ayudándolas a volar sin escalas durante cientos de kilómetros sobre el mar.

10 de septiembre de 2021

Investigadores del Instituto Max Planck de Comportamiento Animal y la Universidad de Konstanz en Alemania han identificado cómo las grandes aves terrestres vuelan sin parar durante cientos de kilómetros sobre el océano abierto, sin detenerse para comer o descansar. Utilizando tecnología de rastreo GPS, el equipo monitoreó la migración global de cinco especies de grandes aves terrestres que completan largos cruces marítimos. Descubrieron que todas las aves explotan el viento y la elevación para reducir los costos de energía durante el vuelo, incluso ajustando sus rutas migratorias para beneficiarse de las mejores condiciones atmosféricas. Este es el estudio más amplio del comportamiento de cruce marítimo hasta el momento y revela el importante papel de la atmósfera en la facilitación de la migración sobre el mar abierto para muchas aves terrestres.

Volar sobre el mar abierto puede ser peligroso para las aves terrestres. A diferencia de las aves marinas, las aves terrestres no pueden descansar ni alimentarse del agua, por lo que las travesías marítimas deben realizarse como vuelos sin escalas. Durante siglos, los observadores de aves asumieron que las grandes aves terrestres solo manejaban cruces marítimos cortos de menos de 100 kilómetros y evitaban por completo volar sobre el océano abierto.

Las aves terrestres son capaces de volar cientos de kilómetros sobre mar abierto. Los investigadores han descubierto que las trayectorias de migración otoñal de algunas de estas aves se corresponden con la elevación sobre la superficie del mar. Una elevación adecuada significa menos resistencia, lo que hace que cruzar el mar sea menos exigente energéticamente. Además, una fuerte elevación puede permitir que las aves se eleven.
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Las aves terrestres son capaces de volar cientos de kilómetros sobre mar abierto. Los investigadores han descubierto que las trayectorias de migración otoñal de algunas de estas aves se corresponden con la elevación sobre la superficie del mar. Una elevación adecuada significa menos resistencia, lo que hace que cruzar el mar sea menos exigente energéticamente. Además, una fuerte elevación puede permitir que las aves se eleven.

 

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Sin embargo, los recientes avances en la tecnología de rastreo GPS han anulado esa suposición. Los datos obtenidos mediante la conexión de pequeños dispositivos de seguimiento en aves silvestres han demostrado que muchas aves terrestres vuelan durante cientos o incluso miles de kilómetros sobre los mares abiertos y los océanos como parte regular de su migración.

Pero los científicos todavía están desentrañando cómo las aves terrestres son capaces de lograr esto. El aleteo es una actividad energéticamente costosa, y tratar de mantener un vuelo de aleteo sin escalas durante cientos de kilómetros no sería posible para las aves terrestres grandes y pesadas. Algunos estudios han sugerido que las aves sostienen estos viajes utilizando el viento de cola, un viento horizontal que sopla en la dirección de vuelo del ave, lo que les ayuda a ahorrar energía. Más recientemente, un estudio reveló que una sola especie, el águila pescadora, utilizó térmicas de aire ascendentes conocidas como "elevación" para elevarse sobre el mar abierto.

Ahora, el nuevo estudio ha examinado el comportamiento de cruce marítimo de 65 aves en cinco especies para obtener la visión más amplia hasta el momento de cómo las aves terrestres sobreviven a largos vuelos sobre el mar abierto. Los investigadores analizaron 112 pistas de cruce marítimo, recopiladas durante nueve años, con información atmosférica global para identificar los criterios que las aves utilizan para seleccionar sus rutas de migración en mar abierto. Una gran colaboración internacional de científicos compartió sus datos de seguimiento para hacer posible este estudio.

Los hallazgos no solo confirman el papel del viento de cola para facilitar el comportamiento de cruce marítimo, sino que también revelan el uso generalizado de la elevación para ahorrar energía durante estos vuelos sin escalas. La elevación adecuada significa menos resistencia, lo que hace que el cruce marítimo sea menos exigente energéticamente.

"Hasta hace poco, se suponía que la elevación era débil o ausente sobre la superficie del mar. Demostramos que ese no es el caso", dice el primer autor Elham Nourani, becario postdoctoral DAAD PRIME en el Departamento de Biología de la Universidad de Konstanz, quien hizo el trabajo cuando estaba en el Instituto Max Planck de Comportamiento Animal.

"En cambio, encontramos que las aves migratorias ajustan sus rutas de vuelo para beneficiarse de las mejores condiciones de viento y elevación cuando vuelan sobre el mar. Esto les ayuda a mantener el vuelo durante cientos de kilómetros", dice Nourani.

El ratonero oriental, por ejemplo, vuela 700 kilómetros sobre el Mar Oriental de China durante su migración anual de Japón al sudeste asiático. La travesía marítima sin escalas de aproximadamente 18 horas sucede en otoño, cuando las condiciones de movimiento del aire son óptimas. "Al hacer uso de la elevación, estas aves pueden elevarse hasta un kilómetro sobre la superficie del mar", dice Nourani.

El estudio también plantea la cuestión de cómo la migración se verá afectada por un clima cambiante. "Nuestros hallazgos muestran que muchas aves terrestres dependen del apoyo atmosférico para completar sus migraciones sobre el mar abierto, lo que indica su vulnerabilidad a cualquier cambio en los patrones de circulación atmosférica de la Tierra", dice Nourani. "Los estudios colaborativos como este son importantes para desentrañar los patrones generales sobre cómo las aves migratorias dependen de los patrones climáticos. Esto permite que los estudios futuros hagan predicciones sólidas sobre cómo estas aves se verán afectadas por el cambio climático".