Gabriela Gerosa, investigadora oriunda de Rosario y egresada de la Universidad Católica Argentina, integra el equipo que ganó el Nobel de Química: "Fue todo muy inesperado"

13 de octubre de 2021

La Real Academia Sueca de Ciencias otorgó el miércoles pasado el Premio Nobel de Química a Benajmin List y a David MacMillan “por el descubrimiento de la organocatálisis asimétrica”, un desarrollo que permite construir moléculas de manera más ecológica y motoriza avances importantes en el área de la investigación farmacéutica.



Gabriela Gerosa, Benjamin List, Marian Guillen y Roberta Properzi el día de los festejos por el Premio Nobel.

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Gabriela Gerosa, Benjamin List, Marian Guillen y Roberta Properzi el día de los festejos por el Premio Nobel.

List, quien nació en 1968 en Frankfurt y se doctoró en 1997 en la Universidad Goethe de Frankfurt, hoy está a cargo de un equipo de 30 profesionales en el instituto Max Plank en la ciudad alemana de Mülheim an der Ruhr. Entre ellos se encuentra Gerosa, quien centró su trabajo en la química verde de los organocatalizadores y tiene a List como su tutor académico. "No esperábamos para nada este reconocimiento, en los últimos años el premio se lo estaban otorgando a temas más relacionados con biología y no a química pura, fue todo muy inesperado", comentó en una entrevista a el Diario La Capital desde la sede el Instituto Max Plank  para la Investigación del Carbón, en el que realiza su posdoctorado. 

El investigador alemán estaba de vacaciones con su mujer en Amsterdam pero al recibir la noticia del Premio Nobel viajó rápidamente a Mülheim an der Ruhr, donde fue recibido con champagne y aplausos por los más de 300 integrantes del instituto.

El vínculo entre Gerosa y List comenzó hace varios años. Luego de graduarse en química industrial en la sede Rosarina de la Universidad Católica de Argentina (UCA), realizó su doctorado en el Instituto de Química Rosario (Iquir) de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) con Ariel Sarotti. En 2017, mientras cursaba su doctorado como becaria del Conicet, aplicó para una beca de Bunge y Born y viajó por seis meses para hacer una estadía en el laboratorio del científico laureado. List también estuvo en Argentina. En 2019 participó en Mendoza del simposio de la Sociedad Nacional de Química Orgánica (Sinaqo). Ya en ese momento Gerosa trabajaba junto a él.

"Siempre estuve muy interesada en la química verde. Hay distintos tipos de organocatalizadores, distintas moléculas, distintos tipo de activación y la reacción con la molécula, pero estos catalizadores son orgánicos”, explicó en la entrevista con el periódico. La ventaja de utilizarlos es que “además de ser verdes son más aplicables a más compuestos".

Al terminar su doctorado, Gerosa eligió al Instituto Max Planck de Alemania para su carrera posdoctoral y List la aceptó para integrar su equipo de trabajo. "Hice mi licenciatura en química industrial en la UCA en Rosario, trabajé un tiempo en la industria, y después decidí hacer mi doctorado con el grupo de Ariel Sarotti”, relató. Luego aplicó a una beca para hacer una instancia en un Max Plank. Como hizo su doctorado en organocatálisis le envió un mail a List, que enseguida la aceptó.

La investigadora se entusiasma con que, después del Premio Nobel, la disciplina que estudia "siga creciendo". La organocatálisis está considerada más ecológica y tiene la ventaja de no emplear metales. "A la hora de sintetizar, de preparar, un medicamento a veces pueden quedar trazas de metales en los medicamentos y estos metales muchas veces pueden ser tóxicos. A veces uno tiene que trabajar de manera extra para remover las trazas que quedan en la droga, por eso este desarrollo se considera más verde, más amigable con el medioambiente", explicó Gerosa.

Benjamin List fue ovacionado en el Instituto tras recibir el galardón. Aumentar imagen
Benjamin List fue ovacionado en el Instituto tras recibir el galardón.